Dolor en la base del pulgar al hacer fuerza: artrosis del pulgar (rizartrosis)
Vas a abrir un tarro, girar una llave o exprimir una bayeta y aparece un dolor punzante en la base del pulgar, justo donde el dedo se une a la muñeca. Con el tiempo notas que pierdes fuerza en la pinza, que se te resbalan las cosas y que hasta abrocharte un botón cuesta. Ese cuadro, muy típico a partir de los 50 y sobre todo en mujeres, suele ser artrosis del pulgar, lo que en consulta llamamos rizartrosis.
Te cuento por qué aparece, cómo diferenciarla de otros dolores de la mano que se le parecen, cuándo conviene consultar y qué se puede hacer (que es más de lo que la gente cree, y casi siempre sin pasar por quirófano).
¿Qué es la rizartrosis?
La rizartrosis es el desgaste del cartílago de la articulación que está en la base del pulgar, entre el primer metacarpiano y un huesecillo de la muñeca llamado trapecio (por eso también se la conoce como artrosis trapecio-metacarpiana). Es una articulación que usamos muchísimo: cada vez que pinzamos, agarramos o hacemos fuerza con el pulgar, esa zona trabaja. Con los años, el uso repetido y la carga hacen que el cartílago se adelgace, el hueso se irrite y aparezcan el dolor y la rigidez.
Es una de las artrosis de la mano más frecuentes y afecta bastante más a mujeres, sobre todo a partir de la menopausia. También pesa el componente hereditario (si tu madre la tuvo, tienes más papeletas) y los trabajos o aficiones con mucha pinza fina: coser, cocinar, peluquería, manualidades, mucho móvil.
Lo importante: que tengas artrosis en una radiografía no condena a operar. Hay personas con desgaste evidente en la placa y poco dolor, y al revés. Lo que tratamos no es la foto, es la función y el dolor.
¿Es rizartrosis o es otra cosa de la mano?
Conviene afinar, porque el dolor de la zona del pulgar puede venir de sitios distintos y el tratamiento cambia. La rizartrosis duele en la base del pulgar, en la articulación, y se dispara al hacer fuerza de pinza o de giro (llaves, tarros, pomos); a veces se nota un pequeño bulto o que la base «se cuadra».
Si en cambio el dolor está un poco más arriba, en el lado del pulgar de la muñeca, y te molesta al mover el pulgar o al levantar el móvil o a un bebé, apunta más a un dolor de muñeca del lado del pulgar (tendinitis de De Quervain), que es de tendón, no de articulación. Y si lo que notas es que un dedo se queda enganchado o «salta» al doblarlo, eso es otra cosa distinta, el dedo en gatillo. Diferenciarlo bien es justo lo que hacemos en la valoración.
Cuándo conviene consultar
La rizartrosis es molesta pero no es grave. Aun así, merece la pena que te valoren sin dejarlo pasar si:
- El dolor en la base del pulgar te limita tareas del día a día (abrir, escribir, cocinar) o te despierta.
- Notas que pierdes fuerza y se te caen los objetos.
- La base del pulgar se ve deformada o «cuadrada», o va a peor mes a mes.
- Has probado a base de antiinflamatorios sin que la cosa cambie.
Cuanto antes se trabaje la protección de la articulación y la fuerza de la mano, más fácil es frenar la pérdida de función y retrasar (o evitar) plantearse la cirugía.
Qué hacemos en RP Clinic (Móstoles)
Lo primero es una valoración de la mano: confirmamos que el dolor viene de la articulación de la base del pulgar y no de un tendón, medimos tu fuerza de pinza y vemos qué gestos concretos te limitan. A partir de ahí, el tratamiento combina varias cosas que funcionan bien juntas: terapia manual para calmar y movilizar la articulación, un programa de ejercicio específico para la musculatura que estabiliza el pulgar (que es lo que más cambia el pronóstico a medio plazo), consejos de protección articular para el día a día y, cuando ayuda, orientarte sobre una férula o ortesis de reposo para los momentos de más dolor.
Según un estudio recogido en PubMed que siguió a más de 800 pacientes con artrosis de la base del pulgar, los autores recomiendan empezar siempre por el tratamiento conservador (ortesis y terapia de mano), sea cual sea la intensidad de los síntomas, y reservar la valoración quirúrgica para más adelante si en unas semanas no hay mejoría (Tsehaie y cols., Arch Phys Med Rehabil 2018, PubMed). Es justo el orden que seguimos: primero exprimir lo conservador, que en la mayoría de casos es suficiente para hacer vida normal.
En consulta veo mucho a personas que llegan asustadas porque en la radiografía «sale artrosis» y creen que lo único que queda es operar. Y casi nunca es así: con una mano más fuerte, unos gestos mejor protegidos y a veces una férula para los días malos, la gran mayoría vuelve a abrir sus tarros y a hacer su vida sin ese pinchazo constante. Si quieres, puedes ver también nuestra guía general sobre el dolor de codo y muñeca según la zona.
Qué puedes empezar a hacer tú hoy
Mientras consigues cita, ayuda proteger la articulación en los gestos que más duelen: usa las dos manos para abrir tarros, cambia pomos pequeños por asas grandes, evita exprimir o retorcer con el pulgar y usa abridores o utensilios de mango grueso, que reparten la fuerza. No se trata de no usar la mano, sino de usarla más lista.
Para los momentos de más dolor, el calor local antes de la actividad y algún periodo de reposo relativo suelen sentar bien. Lo que no recomiendo es cargarte de antiinflamatorios durante semanas sin más plan ni tampoco lo contrario, dejar de mover la mano del todo por miedo: la articulación necesita moverse y la musculatura, trabajar. El punto está en proteger sin inmovilizar, y eso es lo que ajustamos en la valoración.
Preguntas frecuentes
¿La rizartrosis se cura?
La artrosis no se revierte, pero el dolor y la pérdida de fuerza sí se pueden controlar muy bien. La mayoría de personas, con ejercicio para la mano, protección articular y a veces una férula, recuperan función y hacen vida normal sin necesidad de operarse.
¿Tengo que operarme sí o sí?
No. La recomendación habitual es empezar siempre por el tratamiento conservador (terapia de mano y ortesis) y reservar la cirugía para los casos que no mejoran tras varias semanas o con dolor y pérdida de función importantes. Muchos pacientes no llegan a necesitarla.
¿Sirve de algo una férula para el pulgar?
Sí, sobre todo en los momentos de más dolor y para descansar la articulación en tareas exigentes. La férula no sustituye al ejercicio: se combina con el trabajo de fuerza y protección para que, poco a poco, dependas menos de ella.
¿Por qué me duele más al abrir tarros o girar la llave?
Porque esos gestos de pinza y giro cargan justo la articulación de la base del pulgar, que es la que está desgastada. Al repartir esa fuerza con las dos manos o con utensilios de mango grueso, el dolor suele bajar bastante.
Si el dolor te baja por el brazo o no sabes si viene del codo, de la muñeca o del cuello, en la página de dolor de codo y mano lo desglosamos por zonas.
Si lo que notas es un bulto blando que cambia de tamaño y no un engrosamiento del hueso, puede ser un ganglión.
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Artículo firmado por Lucas Morillo, fisioterapeuta colegiado nº 14.940 en RP Clinic (Centro de Fisioterapia Avanzada en Móstoles), especializado en terapia manual, mano y articulación temporomandibular. Última actualización: 17 de agosto de 2026.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye una valoración presencial. Si tienes dolor persistente o pérdida de fuerza en la mano, consulta con un fisioterapeuta o médico colegiado. Estamos en C/ Río Genil 17, Local 3, Móstoles (entrada por Paseo de Arroyomolinos).

