¿Qué es?

El síndrome de pinzamiento femoroacetabular (FAI en inglés) es una patología que cada vez encontramos más en consulta, especialmente en la población deportista más joven. Ha sido tradicionalmente asociado con artrosis de cadera1. Sin embargo, vemos en nuestras consultas a muchos pacientes jóvenes con dolor en la cadera, sin artrosis, por lo que no se encuentra una relación directa entre ambas lesiones2.  

El pinzamiento femoroacetabular es una patología causada por una adaptación ósea o malformación del acetábulo, la cabeza femoral o ambas, observándose predominantemente en la población deportista con una mayor prevalencia en deportistas  jóvenes, caucásicos y mujeres1. Provocando en un alto porcentaje de pacientes limitaciones importantes para la práctica deportiva. 

Cuando los síntomas se vuelven problemáticos, comúnmente se observa dolor y disminución de la función física. Las quejas comunes del pinzamiento femoroacetabular son dolor en la ingle, dolor con los movimientos de cadera (especialmente flexión de cadera y rotación interna), limitaciones de actividad y de rango de movimiento2. 

¿Qué lo provoca?

La etiología (las causas)  no está clara; sin embargo, existen varias teorías que incluyen la presencia de afecciones pediátricas como la enfermedad de Perthes, la displasia congénita de cadera y la epifisiolisis; también se asocia a traumas previos en el cuello femoral, predisposición genética y actividades de alta intensidad en la adolescencia1,2,3.

Asociados a estos síntomas, los pacientes suelen presentar dos tipos de deformidades articulares en la cadera. La deformidad tipo pincer, en la que se produce una sobre cobertura del acetábulo sobre la cabeza femoral (por lo que la afectación la encontraríamos en el acetábulo de la pelvis); y la deformidad tipo cam, en este caso la deformidad la encontramos en el cuello del fémur, el cual presenta un abultamiento o joroba, lo que le lleva a chocar antes contra la espina iliaca anteroinferior en los movimientos de flexión y de rotación interna de cadera especialmente. La mayoría de los pacientes presentan un cuadro mixto, detectados mediante radiografía o resonancia magnética. 

¿Tiene tratamiento?

Si no se trata, esta patología puede provocar: avulsión del labrum, dolor, daño del cartílago articular y artrosis secundaria1,2

Las opciones de tratamiento van desde opciones menos invasivas, como medicamentos y fisioterapia, hasta procedimientos más invasivos, incluidas las inyecciones intraarticulares e incluso la intervención quirúrgica, normalmente mediante artroscopia2.  

Inicialmente, las deficiencias asociadas con el pinzamiento femoroacetabular a menudo se abordan con medidas conservadoras, incluida la fisioterapia y las inyecciones intraarticulares. 

El tratamiento actual de fisioterapia para el síndrome de pinzamiento femoroacetabular se ha alejado del estiramiento y el rango de movimiento pasivo que se realizaba años atrás, a favor del fortalecimiento de los músculos flexores de la cadera, los músculos glúteos y los abdominales. La educación del paciente sobre la modificación de la actividad para evitar rangos de movimiento o posiciones extremas que provocan los síntomas del paciente son fundamentales para solucionar el cuadro1,2,3.

Las inyecciones intraarticulares son formas más invasivas de tratamiento conservador. Se administran corticosteroides o inyecciones de ácido hialurónico en el espacio de la articulación de la cadera para ayudar a aliviar el dolor. Sin embargo, los beneficios terapéuticos de las inyecciones intraarticulares relacionadas con los resultados a corto y largo plazo continúan siendo investigados, por lo que generan mucha controversia en cuanto a su utilización1,2,3.

Desde el punto de vista quirúrgico, la artroscopia suele ser el procedimiento de elección, en el que se busca la reparación del labrum, microperforaciones de las lesiones del acetábulo, aplanamiento de la sobrecobertura acetabular, entre otros. 

La realidad es que ningún tratamiento ha demostrado científicamente mayor eficacia frente a otros, por ello es fundamental una evaluación exhaustiva del paciente, y plantear un plan de tratamiento acorde a sus necesidades yendo desde los tratamientos más conservadores a los más invasivos.

Por supuesto, no debemos olvidar la importancia del manejo intertidisciplinarde la patología, el trabajo fisioterapeuta-médico debe ir en la misma línea de trabajo en pos de la mejora del paciente.

En RP CLINIC ·Centro de Fisioterapia Avanzada· somos fisioterapeutas especialistas en el diagnóstico y tratamiento de este tipo de patologías, cuéntanos tu caso, estaremos encantados de poder ayudarte en tu proceso de recuperación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Mallets E, Turner A, Durbin J, Bader A, Murray L. SHORT-TERM OUTCOMES OF CONSERVATIVE TREATMENT FOR FEMOROACETABULAR IMPINGEMENT: A SYSTEMATIC REVIEW AND META-ANALYSIS. International journal of sports physical therapy 2019;14(4):514.
  2. García Freire BL, Pérez Hernández LM, Acosta Daniel R. Femoroacetabular impingement causing hip pain in young adults. Revista Cubana de Ortopedia y Traumatología 2015;29(2):169-182.
  3. Tannast M, Siebenrock KA, Anderson SE. Femoroacetabular impingement: radiographic diagnosis—what the radiologist should know. Am J Roentgenol 2007;188(6):1540-1552.