Autor: Ronald Jara

¿Qué es?

El síndrome de Haglund es una alteración en la morfología del hueso calcáneo. Se genera una prolongación ósea vertical (exostósis) en la tuberosidad posterosuperior del calcáneo, se puede acompañar de tendinopatía aquílea, sobre todo a nivel insercional (entesitis) , y de bursitis retrocalcánea1.

Datos de importancia:

Fue descrita por primera vez en el año 1928 por el cirujano ortopédico Patrick Haglund como una bursitis retrocalcánea en el marco de una protuberancia anormal en la región posterosuperior del calcáneo. Haglund asociaba la patología con calzados ajustados como factor predisponente más importante, de hecho, él destacaba la elevada prevalencia de esta entre la «gente culta», pues usaban un calzado muy ceñido para jugar al hockey y al golf2. En la actualidad lo asociamos mayormente a deportes de alto impacto como el running, el triatlón, por mencionar algunos.

Es más frecuente en mujeres jóvenes entre la segunda y tercera década de vida (debido al uso de calzado con tacón). Algunos autores hacen referencia a que sea una variedad morfológica del calcáneo2.

La deformidad de Haglund es una de las causas de atrapamiento posterior del tobillo. Existen varias teorías sobre su patogenia. Según algunos autores, la contracción continua del complejo gemelo-sóleo produce un atrapamiento del tendón aquíleo y la bursa retrocalcánea contra una tuberosidad posterosuperior del calcáneo aumentada de tamaño1. Algunos autores postulan que el proceso comienza por una rigidez externa en el talón (por el calzado, por ejemplo), que comprimiría la bursa retroaquílea contra el hueso; la tuberosidad calcánea aumentaría de tamaño como respuesta a la irritación crónica. Otros posibles factores predisponentes serian un arco plantar aumentado, un tendón demasiado tenso y cualquier otra situación que favorezca la fricción entre el tendón y el hueso2.

Diagnóstico

Aunque se han propuesto varios criterios de medida para diagnosticarla, el método más usado es el de las líneas de inclinación paralelas (parallel pitch lines, PPL). Consiste en trazar una línea tangente a la superficie inferior del calcáneo, y otra paralela a ésta en la cara superior, a la altura del punto más alto de la cara posterior de la superficie de la articulación subastragalina4. Si la tuberosidad supera esta línea se puede considerar deformidad de Haglund4.

En RP CLINIC contamos también con una herramienta fundamental para el diagnóstico de esta patología, la ecografía, la cual presenta una sensibilidad del 50% y una especificidad del 100% para una correcta valoración de esta lesión5.

Examen Físico:

El hallazgo clásico al examen físico, además de dolor, es la tríada tendinopatía aquílea, bursitis retrocalcánea y deformidad de Haglund, la que cursa a la observación con hiperqueratosis (callosidad). También se puede apreciar edema por el líquido en la bursa6.

La clínica dolorosa se acentúa con la deambulación, la presión del calzado y la flexión dorsal del tobillo5.

Dentro del examen físico es primordial que el diagnóstico diferencial cuente con una evaluación integral y global a nivel neuromecánico. Muchas patologías de miembro inferior evidencian una serie de déficits biomecánicos como pueden ser el rango articular de la flexión dorsal de tobillo, del hallux (1º dedo), o el balance y sinergias musculares a nivel del complejo lumbopélvico y pie, las que pueden desencadenar y/o perpetuar el cuadro clínico. Un estudio de la pisada también resulta ser muy recomendable.

Tratamiento:

El tratamiento de elección en un primer momento consiste en un manejo conservador en dónde la fisioterapia cumple un rol fundamental, y que se puede ayudar de otros profesiones como la podología.

El tratamiento consistirá principalmente en la modificación del calzado, posible uso de taloneras, estiramientos de toda la cadena posterior de la pierna (isquiotibiales y tríceps sural), fisioterapia invasiva, trabajo de fuerza en pie y caderas, adaptación a la carga, etc.

Este cuadro suele ceder con el tratamiento conservador. Si persiste la clínica tras 6 meses aproximadamente, se plantea el tratamiento quirúrgico. Éste consiste en un procedimiento abierto, mediante el cual se retira la bursa retrocalcánea y se reseca la deformidad de Haglund (osteotomía retrocalcánea)3.

Por supuesto, no debemos olvidar la importancia del manejo multidisciplinar de la patología, el trabajo fisioterapeuta-médico debe ir en la misma línea de trabajo en pos de la mejora del paciente.

En RP CLINIC ·Centro de Fisioterapia Avanzada·somos fisioterapeutas especialistas en el diagnóstico y tratamiento de este tipo de patologías, cuéntanos tu caso, estaremos encantados de poder ayudarte en tu proceso de recuperación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Bibliografía:

1. J.C. Lee, J.C. Calder, J.C. Healy.Posterior impingement syndromes of the ankle. Semin Musculoskelet Radiol,12 (2008), pp. 154-169 http://dx.doi.org/10.1055/s-2008-1078703 | Medline.

2. H. Pavlov, M.A. Heneghan, A. Hersh, A.B. Goldman, V. Vigorita. The Haglund syndrome: initial and differential diagnosis. Radiology, 144 (1982), pp. 83-88 http://dx.doi.org/10.1148/radiology.144.1.7089270 | Medline.

3. C. Frey. Surgical advancements: arthroscopic alternatives to open procedures: great toe, subtalar joint, Haglund’s deformity, and tendoscopy. Foot Ankle Clin, 14 (2009), pp. 313-339, http://dx.doi.org/10.1016/j.fcl.2009.03.001 | Medline.

4. M.E. Schweitzer, D. Karasick. MR imaging of disorders of the Achilles tendon. AJR Am J Roentgenol, 175 (2000), pp. 613-625, http://dx.doi.org/10.2214/ajr.175.3.1750613 | Medline.

5. Olivieri I, Barozzi L, Padula A, M DeMatteis, Pierro A, Cantini F, Salvarani C, P. Pavlica la bursitis retrocalcánea en espondiloartropatías: La evaluación por imágenes de resonancia magnética y la ecografía J Rheumatol 1998; 25 (7):. 1352 -1357.

6. Z.S. Rosenberg, J. Beltran, J.T. Bencardino. MR imaging of the ankle and foot. Radiographics, 20 (2000), pp. S153-S179, http://dx.doi.org/10.1148/radiographics.20.suppl_1.g00oc26s153 | Medline.

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