Tengo una hernia discal: qué significa de verdad y qué puedes hacer

Te han hecho una resonancia por un dolor lumbar y en el informe aparece la palabra que nadie quiere leer: hernia discal. A partir de ahí empieza el bucle: buscas en internet, lees cosas que asustan, te imaginas en un quirófano y hasta te da miedo agacharte a coger a tu hijo. Y aquí va lo primero que te digo en consulta: tener una hernia no significa que vayas a acabar operado, ni que tu espalda esté rota para siempre.

Te explico qué es realmente, por qué el dolor no siempre va con lo que se ve en la resonancia, qué señales sí conviene vigilar y qué funciona para recuperarte.

¿Qué es una hernia discal?

Entre una vértebra y otra hay un disco, una especie de amortiguador con una parte externa más fibrosa y un núcleo interior gelatinoso. Cuando esa parte externa se debilita, el material del interior puede desplazarse hacia atrás y asomar: eso es la hernia. Si además contacta o irrita una raíz nerviosa, aparece el dolor que baja por la pierna, lo que conocemos como ciática.

Existen varios grados, del más leve al más marcado (protrusión, extrusión, secuestro). El nombre asusta, pero no determina tu pronóstico: hay gente con una hernia grande que apenas nota molestias y gente con una pequeña protrusión que lo pasa fatal.

El dato que casi nadie te cuenta: las hernias se reabsorben

Esta es probablemente la información más tranquilizadora que puedo darte, y está bien documentada. El cuerpo es capaz de reabsorber el material herniado por sí mismo. Según una revisión sistemática publicada en Clinical Rehabilitation y recogida en PubMed, con tratamiento conservador la hernia se reduce de forma espontánea en el 96 % de los casos de secuestro discal y en el 70 % de las extrusiones, y desaparece por completo en una parte importante de ellos (Chiu y cols., Clin Rehabil 2015, PubMed).

Léelo otra vez: precisamente las hernias que peor pinta tienen en la resonancia son las que más se reabsorben. El cuerpo reconoce ese material como algo que no debería estar ahí y lo va limpiando.

Y hay otro dato importante: se han encontrado hernias y protrusiones en resonancias de personas sin ningún dolor. Por eso no tratamos la imagen: tratamos tu dolor y tu función.

Cuándo hay que consultar sin esperar

La mayoría de hernias se manejan sin cirugía. Pero hay señales que sí requieren valoración médica urgente:

  • Pérdida de fuerza progresiva en la pierna o el pie (te falla, tropiezas, no puedes ponerte de puntillas).
  • Dificultad para controlar el pis o las heces, o acorchamiento en la zona de la silla de montar (entrepierna). Esto es urgencia hospitalaria.
  • Dolor muy intenso que no cede ni en reposo ni con medicación.
  • Fiebre, pérdida de peso sin explicación o antecedente de cáncer junto al dolor de espalda.

Fuera de esos casos, el camino habitual es el tratamiento conservador, y funciona en la gran mayoría.

Qué hacemos en RP Clinic (Móstoles)

Lo primero es una valoración completa: qué duele, qué movimientos lo disparan, si hay afectación del nervio y cómo está tu fuerza. Te explicamos tu caso en cristiano, porque entender lo que te pasa ya baja el miedo (y el miedo, en la espalda, aumenta el dolor).

Después trabajamos con terapia manual para calmar la zona, ejercicio terapéutico progresivo (el pilar del tratamiento: recuperar movimiento y fuerza sin miedo), técnicas para el nervio cuando hay dolor irradiado, y pautas para tu día a día y tu trabajo. La idea no es que «aguantes», sino que vuelvas a moverte con confianza.

Una nota honesta sobre pruebas: la ecografía no ve los discos. Para eso está la resonancia. Nosotros valoramos y tratamos lo que sí responde a la fisioterapia, y si tu caso necesita valoración médica o quirúrgica, te lo decimos claramente.

En consulta veo a mucha gente que lleva meses sin moverse por miedo a «romperse más». Y ese reposo es justo lo que debilita la espalda y alarga el problema. Si quieres ver el panorama completo del dolor lumbar, aquí tienes nuestra guía sobre el dolor lumbar y sus causas y cómo tratamos la espalda en la Unidad de Columna.

Qué puedes empezar a hacer tú

Mientras consigues cita, lo más útil es seguir moviéndote dentro de lo que toleres. Caminar suele sentar bien. Evita el reposo prolongado en cama: pasadas las primeras horas, quedarte quieto empeora las cosas. Busca las posturas que te alivian (a mucha gente le va bien tumbarse boca arriba con las piernas apoyadas) y usa el calor local si te calma.

Lo que no recomiendo: ni hacer fuerza a lo bruto ni buscar «colocarte» la hernia de golpe, ni tampoco quedarte parado semanas esperando a que se pase. Movimiento suave, carga progresiva y paciencia bien guiada.

Preguntas frecuentes

¿Una hernia discal se puede curar sin operar?

En la gran mayoría de los casos, sí. El propio cuerpo reabsorbe buena parte del material herniado con el tiempo, y el tratamiento conservador (ejercicio, terapia manual y educación) resuelve el problema en la mayoría de pacientes. La cirugía se reserva para casos concretos con afectación neurológica o dolor incapacitante que no responde.

¿La hernia desaparece de la resonancia?

Puede reducirse mucho e incluso desaparecer. Las hernias más grandes (extrusión y secuestro) son precisamente las que más se reabsorben. Aun así, lo importante no es la imagen: hay personas sin dolor que tienen hernias en la resonancia.

¿Puedo hacer deporte con una hernia discal?

Casi siempre sí, adaptando la carga y el tipo de ejercicio a tu momento. De hecho, el ejercicio bien pautado es parte del tratamiento. Lo que hay que evitar es volver de golpe a cargas altas o a gestos que te disparan el dolor sin haber preparado la zona.

¿Cuánto tarda en mejorar?

Muchos casos mejoran de forma clara en unas semanas, aunque la reabsorción completa del material herniado puede llevar meses. Lo habitual es que el dolor y la función mejoren bastante antes de que la imagen cambie.

En personas mayores, un cuadro parecido puede deberse al estrechamiento del canal por desgaste en lugar de a una hernia. Lo explicamos en estenosis de canal lumbar.


Más artículos que te pueden ayudar

¿Y si en tu informe no pone hernia sino protrusión? No es lo mismo, y suele ser bastante menos preocupante. Te lo explicamos en el artículo sobre la protrusión discal.


Artículo firmado por José Manuel Rubio Pablos, fisioterapeuta colegiado nº 11.506 y fundador de RP Clinic (Centro de Fisioterapia Avanzada en Móstoles), especializado en ecografía musculoesquelética y ejercicio terapéutico. Última actualización: 26 de agosto de 2026.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye una valoración presencial. Si notas pérdida de fuerza progresiva en la pierna, dificultad para controlar el pis o las heces, o acorchamiento en la zona de la entrepierna, acude a urgencias. Estamos en C/ Río Genil 17, Local 3, Móstoles (entrada por Paseo de Arroyomolinos).