Dolor de talón en niños y adolescentes que hacen deporte: el síndrome de Sever

Tu hijo o hija tiene entre 8 y 13 años, entrena al fútbol o corre varias veces por semana, y desde hace un tiempo se queja de dolor en el talón. Notas que cojea al terminar el entrenamiento, camina de puntillas para no apoyar, le molesta al correr y saltar, y con el reposo se le calma. Ese cuadro tan típico en plena edad de crecimiento suele ser el síndrome de Sever, una de las causas más frecuentes de dolor de talón en niños deportistas.

Te explico por qué aparece, cómo diferenciarlo de otras cosas, cuándo consultar y qué se puede hacer (que es bastante, y casi siempre sin que tenga que dejar el deporte del todo).

¿Qué es el síndrome de Sever?

En los niños, el talón todavía está creciendo y tiene una zona de cartílago de crecimiento (la apófisis del calcáneo) más blanda que el hueso adulto. El tendón de Aquiles, que es muy potente, se ancla justo ahí. Con el gesto repetido de correr, saltar y frenar, ese tendón tira una y otra vez de una zona que aún no está madura, y se irrita. Es lo que llamamos una apofisitis por tracción del talón; en la práctica, la versión «de talón» del Osgood-Schlatter de la rodilla, con el que comparte mecanismo.

Es muy típico del estirón (sobre los 8-13 años) y de los deportes con muchos impactos, sobre todo en superficies duras o con calzado desgastado. La buena noticia: es un proceso benigno y autolimitado, que se resuelve solo cuando el hueso termina de madurar.

¿Es Sever u otra cosa?

Conviene afinar. El Sever duele en el propio talón (por detrás y por debajo), aparece en niños en crecimiento y se dispara con el deporte de impacto. Si el dolor está en la planta del pie, cerca del arco, apunta más a otras cosas del pie; y en adultos el dolor de talón suele ser una fascitis u otras causas de la planta del pie, no un Sever. Si el dolor empezó con un golpe fuerte, hay hinchazón marcada o el niño no puede apoyar nada el pie, hay que valorarlo para descartar otras lesiones.

Cuándo conviene consultar

El Sever es molesto pero benigno. Aun así, merece la pena una valoración si:

  • El dolor le hace cojear o dejar de jugar, o va a más semana tras semana.
  • El talón está hinchado, caliente o rojo (eso no es lo típico del Sever).
  • Hay dolor por la noche que no se calma con el reposo.
  • El dolor empezó con un golpe o una caída importante.

Fuera de esos casos, lo que más ayuda es ajustar la carga de impacto y trabajar la zona, sin necesidad de tenerlo parado semanas «a ver si se le pasa».

Qué hacemos en RP Clinic (Móstoles)

Lo primero es una valoración para confirmar que es un Sever y no otra cosa, y ver qué hay detrás (cuánta carga de entrenamiento lleva, si tiene el gemelo y el Aquiles cortos, cómo apoya y qué calzado usa). A partir de ahí, el plan combina ajuste de la carga de impacto (dosificar carrera y saltos mientras duele, sin parar del todo), estiramiento y trabajo del gemelo, una pequeña alza o taloneras que descargan el talón, y consejos de calzado. Volvemos al deporte de forma progresiva a medida que el dolor lo permite.

Según una revisión sistemática sobre el síndrome de Sever recogida en PubMed, el tratamiento conservador (alzas de talón, plantillas o taloneras y control de la carga) es el manejo aceptado para calmar el dolor y mantener al niño activo, aunque hace falta más investigación de calidad para afinar qué funciona mejor en cada caso (James, Williams y Haines, J Foot Ankle Res 2013, PubMed). Es justo el enfoque que seguimos: aliviar y mantener la actividad, no reposo absoluto.

En consulta veo a muchos padres preocupados porque su hijo lleva semanas con el talón y «no hay manera». Y casi siempre es más sencillo de lo que temen: con un poco de descarga, estiramiento del gemelo y un buen manejo de los entrenamientos, la mayoría sigue jugando y el problema se resuelve al terminar de crecer. Si entrena en serio, te puede interesar también nuestra Unidad del Deportista en Móstoles.

Qué podéis hacer en casa

Mientras conseguís cita, ayuda bajar de momento los saltos y la carrera en superficie dura (que es lo que más lo dispara) sin obligar a jugar con dolor. Una talonera de gel en la zapatilla (en ambos pies) descarga el talón y suele aliviar bastante, y empezar con estiramientos suaves del gemelo es una buena inversión. Revisa también que el calzado deportivo no esté desgastado. Y, sobre todo, tranquilidad: es un proceso benigno que se cura cuando el hueso termina de crecer.

Lo que no recomiendo es ni obligarle a «aguantar» jugando cada partido con dolor, ni tenerlo parado en el sofá semanas por miedo. Ni una cosa ni la otra: dosificar el impacto y trabajar la zona.

Preguntas frecuentes

¿El síndrome de Sever se cura?

Sí. Es un proceso benigno y autolimitado que se resuelve solo cuando el hueso del talón termina de crecer. Mientras tanto, se controla muy bien el dolor con descarga, estiramientos del gemelo y manejo de la carga deportiva, sin que suela dejar secuelas.

¿Tiene que dejar el deporte?

Normalmente no hace falta dejarlo del todo. Se trata de dosificar: bajar de momento los saltos y la carrera que le provocan dolor y mantener la actividad que tolere, con una talonera que descargue el talón. Obligarle a jugar con dolor fuerte suele alargar el problema.

¿Sirven las taloneras o plantillas?

Sí, sobre todo al principio: una alza o talonera de gel descarga la tracción sobre el talón y alivia bastante los primeros días. Se combina con el estiramiento del gemelo y el control de la carga para que el niño siga activo con menos dolor.

¿Cuánto dura?

Depende de cada niño y de su fase de crecimiento; puede durar de semanas a algunos meses, en brotes que van y vienen con la actividad. Con un buen manejo de la carga y del gemelo, esos brotes se llevan mucho mejor y no le impiden hacer vida y deporte.

Si no tienes claro de dónde viene tu molestia, en la página de dolor de pie y tobillo repasamos las causas más frecuentes según la zona exacta que duele.


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Artículo firmado por Marcos Valcarce, fisioterapeuta colegiado nº 17.544 en RP Clinic (Centro de Fisioterapia Avanzada en Móstoles), especializado en fisioterapia deportiva y readaptación. Última actualización: 19 de agosto de 2026.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye una valoración presencial. Si el dolor de talón de tu hijo o hija le hace cojear, no mejora o se acompaña de hinchazón importante, consulta con un fisioterapeuta o médico colegiado. Estamos en C/ Río Genil 17, Local 3, Móstoles (entrada por Paseo de Arroyomolinos).