Tendinitis de Aquiles: por qué duele más al empezar y qué la cura de verdad

La respuesta corta: duele al arrancar, afloja al calentar y vuelve al enfriarse. Ese patrón es la firma del cuadro. Y lo que lo cura no es el reposo ni los antiinflamatorios: es cargar el tendón de forma progresiva. Se cuenta en meses, no en sesiones.

Es la lesión que más veo en corredores y también en gente que no corre nada. Y es de las que peor se tratan, porque el instinto dice parar y parar es justo lo que la cronifica.

En corto

No es una inflamación, aunque se llame «tendinitis»: es un tendón que ha perdido capacidad para lo que le pides. Señales: rigidez al levantarte de la cama, dolor en los primeros minutos que mejora al calentar y empeora al día siguiente. El tratamiento con más respaldo es fuerza progresiva, y la mayoría mejora de forma clara entre las 8 y las 12 semanas. Se puede seguir corriendo en muchos casos, ajustando.

Cómo saber si es eso

Hay tres señales que juntas casi no dejan dudas.

Rigidez matutina. Los primeros pasos al levantarte son los peores y el tobillo va suelto a los pocos minutos. Si tienes esto, ya estamos hablando de tendón.

El dolor calienta. Empiezas a correr, molesta los primeros cinco o diez minutos, y luego se va. Eso engaña muchísimo, porque parece que se ha arreglado. No se ha arreglado: vuelve cuando te enfrías, y a menudo peor al día siguiente.

Duele al apretar con los dedos en un punto concreto del tendón, unos centímetros por encima del talón, o justo en la inserción.

Si además notas un engrosamiento, como un bultito en el tendón, es bastante típico y no es preocupante por sí mismo.

Dónde duele exactamente importa

Hay dos tipos y no se tratan igual, así que merece la pena distinguirlos.

En la mitad del tendón, unos dos a seis centímetros por encima del talón. Es el más frecuente y el que mejor responde al tratamiento.

En la inserción, justo donde el tendón se agarra al hueso del talón. Este es más rebelde, y tiene un detalle importante: no tolera el estiramiento a fondo ni los ejercicios que bajan el talón por debajo del escalón. Si lo tratas como el otro, lo empeoras.

Por eso conviene que alguien mire dónde duele antes de ponerse a hacer ejercicios de internet.

Por qué «tendinitis» es un nombre equivocado

La terminación -itis significa inflamación. Pero cuando se ha estudiado el tejido de estos tendones, lo que aparece no es inflamación: son fibras desorganizadas y tendón engrosado por sobrecarga. Por eso se habla más de tendinopatía.

No es una discusión de nombres, cambia el tratamiento entero. Si fuera inflamación bastaría con antiinflamatorios y reposo. Como es pérdida de capacidad, lo único que la devuelve es volver a cargar el tendón, bien y poco a poco. Lo explico a fondo en cómo se cura de verdad una tendinitis.

¿Llevas semanas con el Aquiles y sigue igual? Cuanto antes se valora, más corto es el camino.

Reservar por WhatsApp →

o reserva online 24 h

De dónde sale

Casi siempre de un cambio de carga reciente, y cuando pregunto suele aparecer a la primera.

Subir kilómetros de golpe. Meter series o cuestas por primera vez. Cambiar de zapatillas, sobre todo si las nuevas tienen menos drop. Volver de un parón y retomar donde lo dejaste, que es lo que más veo cada septiembre y lo cuento en volver a entrenar tras el parón.

Y hay dos factores que casi nadie mira: un gemelo corto y poco fuerte, que obliga al tendón a trabajar en desventaja, y pasar de calzado con tacón a calzado plano de un día para otro.

También aparece en gente que no hace deporte, sobre todo si ha aumentado mucho el tiempo de pie o ha cambiado de calzado.

Lo que funciona

Fuerza progresiva del tríceps sural. Es el pilar y tiene el mejor respaldo. Elevaciones de talón con carga suficiente, empezando con las dos piernas y avanzando a una sola, subiendo peso con las semanas. Cargas altas y series lentas, no gomas ligeras.

Se entrena con molestia. Esto sorprende, pero es así: se admite un dolor leve durante el ejercicio siempre que no aumente de una sesión a otra y que por la mañana siguiente no estés peor. Esperar a no tener nada de dolor es lo que cronifica el cuadro.

Ajustar la carrera, no eliminarla. En la mayoría de los casos se puede seguir corriendo: menos volumen, terreno llano, fuera series y cuestas unas semanas.

Una talonera temporal puede aliviar bastante en el tipo insercional mientras se trabaja lo demás.

Y cuando se resiste, hay técnicas que ayudan a desbloquearlo, como la EPI o las ondas de choque. Siempre acompañando al trabajo de fuerza, nunca en su lugar.

Lo que no funciona

El reposo completo. Alivia mientras dura y devuelve el tendón más débil que antes. Es la vía rápida a estar seis meses así.

Los antiinflamatorios como plan. Si no hay inflamación, estás tapando la señal sin cambiar nada.

Estirar a fondo, sobre todo en el insercional, donde puede empeorarlo.

Y machacar el tendón con el rodillo. Rodar el gemelo suave, vale. Aplastar un tendón irritado, no.

Cuánto tarda, sin adornos

Con trabajo bien hecho, la mayoría nota un cambio claro entre las ocho y las doce semanas. Si lleva más de un año, el proceso puede irse a varios meses.

Lo digo de entrada porque la causa número uno de fracaso no es el tratamiento: es abandonarlo a las tres semanas al ver que sigue molestando. El tendón se adapta despacio y por su cuenta.

El patrón que más veo

Corredor o corredora de entre treinta y cincuenta años, con un aumento de carga en las semanas previas, que lleva un mes o dos alternando parar unos días y volver. Cada vez que para mejora, y cada vez que vuelve, reaparece a los dos o tres entrenamientos.

Ese ciclo es la firma de un tendón al que nunca se le ha dado carga suficiente para adaptarse. No está roto: está descondicionado.

Cuándo hay que ir a urgencias

Si notaste un chasquido seco, como una pedrada en la parte de atrás del tobillo, con dolor brusco y no puedes ponerte de puntillas con esa pierna, eso puede ser una rotura del tendón y hay que valorarlo el mismo día.

Y un dato poco conocido: algunos antibióticos del grupo de las quinolonas se asocian a problemas del tendón de Aquiles. Si estás tomando uno y el tendón empieza a doler, coméntalo con tu médico.

Qué hacemos en consulta

Localizamos exactamente dónde duele, porque de ahí sale medio tratamiento. Medimos la fuerza del gemelo y cuánto flexiona el tobillo, que es donde casi siempre aparece el porqué.

Y usamos ecografía musculoesquelética en la propia consulta: el Aquiles es superficial y se ve muy bien. Se aprecia el engrosamiento, los cambios en el tejido y si hay líquido alrededor.

Un matiz honesto: en corredores es frecuente encontrar cambios en el tendón sin que duela. El hallazgo se interpreta junto a la exploración, nunca solo. Puedes ver cómo trabajamos con deportistas en la Unidad del Deportista.

Preguntas frecuentes

¿Puedo seguir corriendo con tendinitis de Aquiles?
En muchos casos sí, reduciendo volumen, quitando series y cuestas y corriendo en llano. Parar del todo suele empeorar el pronóstico porque el tendón pierde más capacidad.

¿Por qué duele solo al empezar?
Porque el tendón está rígido tras el reposo y se adapta al calentar. Que el dolor desaparezca a los diez minutos no significa que esté resuelto: la señal real es cómo estás a la mañana siguiente.

¿Sirve el hielo?
Alivia un rato, y como analgésico está bien. No cambia el problema, que es de capacidad. Lo desarrollo en frío o calor.

¿El bulto del tendón se va?
Puede reducirse, pero a veces se queda aunque el dolor desaparezca por completo. El objetivo del tratamiento es que funcione sin doler, no que la ecografía quede perfecta.

Cuando hace falta confirmar el estado del tendón, lo miramos con ecografía. Es parte de nuestras técnicas ecoguiadas.

Si no tienes claro de dónde viene tu molestia, en la página de dolor de pie y tobillo repasamos las causas más frecuentes según la zona exacta que duele.

Trabajamos con deportistas de Móstoles y alrededores, federados y populares. Puedes ver cómo enfocamos la recuperación y la vuelta a competir en la página de lesiones deportivas.


Más artículos que te pueden ayudar


Artículo firmado por Ronald Jara, fisioterapeuta colegiado nº 11.470 en RP Clinic · Centro de Fisioterapia Avanzada (Móstoles), centrado en tendinopatías y readaptación de deportistas. Última actualización: 23 de septiembre de 2026.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye una valoración presencial ni médica. Ante un chasquido brusco en la parte posterior del tobillo con imposibilidad de ponerte de puntillas, acude a urgencias.

Si lo que buscas es la parte más clínica —qué le pasa al tejido por dentro, cómo se confirma con ecografía y qué dice la evidencia sobre cada tratamiento—, Marcos lo desarrolla en tendinopatía de Aquiles: qué es, cómo se diagnostica y cómo se trata.