Codo de golfista (epitrocleitis): dolor en la parte interna del codo

Notas dolor en la parte interna del codo (el lado que mira al cuerpo), sobre todo al agarrar, girar la muñeca o levantar peso, y a veces baja por el antebrazo. Curiosamente, casi nunca lo provoca el golf: lo vemos en gente que hace bricolaje, gimnasio, pádel o trabajos con las manos. Ese dolor en la cara interna del codo suele ser una epitrocleitis, más conocida como codo de golfista.

Te explico qué es, en qué se diferencia del codo de tenista (que es en el otro lado), qué señales conviene descartar y cómo se trata para quitarlo sin que se cronifique.

¿Qué es el codo de golfista?

En la cara interna del codo hay un relieve del hueso, la epitróclea, donde se anclan los tendones de los músculos que flexionan la muñeca y los dedos y giran el antebrazo. Cuando esos tendones se sobrecargan con gestos repetidos de agarre y flexión de muñeca, esa zona de anclaje se irrita: eso es la epitrocleitis. No es un problema de «desgaste sin más», sino de una sobrecarga que el tendón no ha tolerado.

Es una tendinopatía bastante menos frecuente que su vecina del otro lado (el codo de tenista), pero igual de molesta. Y aunque se llame «de golfista», la mayoría de quienes la sufren no han cogido un palo de golf en su vida: aparece por uso repetido en el trabajo, el gimnasio o las tareas de casa.

¿Codo de golfista o codo de tenista (u otra cosa)?

Conviene afinar, porque el tratamiento cambia según de dónde venga. El codo de golfista duele en la parte interna del codo; si el dolor está en la parte de fuera, es el codo de tenista (epicondilitis), que es lo mismo pero en el lado contrario. Y hay una señal importante que siempre miramos: si además notas hormigueo o acorchamiento en los dedos anular y meñique, hay que descartar que esté implicado el nervio cubital, que pasa justo por esa zona; eso se maneja distinto (puedes ver nuestro artículo sobre el hormigueo en la mano y sus causas).

Cuándo conviene consultar

Merece la pena que te valoren sin dejarlo pasar si:

  • El dolor te limita el agarre: te cuesta coger la sartén, girar una llave o dar la mano.
  • Llevas semanas con la molestia y no mejora pese a bajar la actividad.
  • Notas hormigueo o falta de fuerza en los dedos (para descartar el nervio cubital).
  • Cada vez que vuelves a tu deporte o tu trabajo con las manos, recae.

Cuanto antes se ponga en marcha un plan de carga bien dosificada, antes se calma y menos se cronifica.

Qué hacemos en RP Clinic (Móstoles)

Lo primero es una valoración para confirmar que es una epitrocleitis y no otra cosa (el codo de tenista del otro lado o una afectación del nervio cubital), y ver qué gesto la está sobrecargando. La ecografía nos ayuda a ver el estado del tendón. A partir de ahí, lo que de verdad cambia el pronóstico es el ejercicio de carga progresiva de la musculatura flexora del antebrazo (fortalecer el tendón para que tolere de nuevo el agarre), acompañado de terapia manual para calmar la zona, ajuste temporal de la actividad que lo dispara y, en los casos que lo necesitan, técnicas como la EPI ecoguiada. Y, muy importante, corregir el gesto o la carga que lo provocó para que no vuelva.

Según una revisión sobre las tendinopatías del codo recogida en PubMed, el codo de golfista (epitrocleitis) es hasta seis veces menos frecuente que el codo de tenista, afecta a la inserción de los músculos flexores y pronadores del antebrazo, y su manejo sigue un patrón conservador similar al del codo de tenista, reservando la infiltración o la cirugía para los casos rebeldes; conviene además descartar la afectación del nervio cubital (Donaldson y cols., Shoulder Elbow 2013, PubMed). Es justo cómo lo enfocamos. Si quieres una visión de conjunto, aquí tienes nuestra guía del dolor de codo y muñeca según la zona.

En consulta veo mucho a personas que llevan meses con el codo «a base de antiinflamatorios» y descanso, y no acaban de mejorar. La clave casi siempre es la misma: el tendón necesita carga bien dosificada, no reposo total. Con el ejercicio adecuado, la gran mayoría recupera el codo y vuelve a su deporte o su trabajo.

Qué puedes empezar a hacer tú

Mientras consigues cita, ayuda bajar de momento el gesto que más lo dispara (agarres fuertes, giros de muñeca con peso) sin dejar el brazo totalmente parado: mover dentro de lo que no duele mantiene el codo activo. El frío tras la actividad puede aliviar los primeros días. Y evita el error habitual de estirar o forzar con dolor pensando que «hay que soltarlo»: con una tendinopatía reciente eso suele irritar más.

Lo que no recomiendo es ni cargar el codo a tope «para que se acostumbre», ni el otro extremo de inmovilizarlo del todo durante semanas: ni una cosa ni la otra. Carga progresiva y paciencia bien guiada.

Preguntas frecuentes

¿El codo de golfista se cura?

Sí, en la gran mayoría de los casos. Es una tendinopatía que responde bien al ejercicio de carga progresiva de la musculatura del antebrazo, junto con terapia manual y el ajuste del gesto que la provocó. La cirugía se reserva para los casos rebeldes que no mejoran con el tratamiento conservador.

¿En qué se diferencia del codo de tenista?

En el lado del codo. El codo de golfista (epitrocleitis) duele en la parte interna, donde se anclan los músculos que flexionan la muñeca; el codo de tenista (epicondilitis) duele en la parte externa. Es el mismo tipo de problema pero en lados opuestos, y el tratamiento es parecido.

¿Tengo que dejar el gimnasio o el pádel?

Normalmente no del todo. Se trata de dosificar: bajar de momento los agarres y gestos que provocan dolor y mantener lo que toleres, mientras se trabaja la fuerza del tendón. Volver de golpe a la misma carga es lo que suele provocar recaídas.

¿Por qué me hormiguean los dedos si es el codo?

Porque por la cara interna del codo pasa el nervio cubital, muy cerca de la epitróclea. Si notas hormigueo o acorchamiento en el anular y el meñique, hay que valorar si el nervio está implicado, porque eso se maneja de forma distinta a la epitrocleitis.

Si el dolor te baja por el brazo o no sabes si viene del codo, de la muñeca o del cuello, en la página de dolor de codo y mano lo desglosamos por zonas.


Más artículos que te pueden ayudar


Artículo firmado por Ronald Jara, fisioterapeuta colegiado nº 11.470 en RP Clinic (Centro de Fisioterapia Avanzada en Móstoles), especializado en tendinopatías y readaptación. Última actualización: 24 de agosto de 2026.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye una valoración presencial. Si el dolor de codo no mejora o se acompaña de hormigueo o pérdida de fuerza en la mano, consulta con un fisioterapeuta o médico colegiado. Estamos en C/ Río Genil 17, Local 3, Móstoles (entrada por Paseo de Arroyomolinos).