Dolor en el pecho al respirar o al apretar: qué es la costocondritis y cuándo preocuparse
Notas un dolor en el pecho, muchas veces en el esternón o donde las costillas se unen a él, que aumenta al respirar hondo, al toser o al apretar con el dedo. Y casi siempre viene con el mismo susto: «¿esto será del corazón?». Vamos a resolverlo con orden, porque aquí lo primero es la seguridad.
Lo urgente primero. Si el dolor de pecho es opresivo, como un peso que aprieta, y se acompaña de sudor frío, falta de aire, náuseas, mareo, palpitaciones o se irradia al brazo izquierdo, el cuello o la mandíbula, no sigas leyendo: llama al 112. Eso hay que descartarlo siempre antes que nada. La fisioterapia entra solo cuando un médico ya ha descartado que el dolor venga del corazón o del pulmón.
Dicho esto, cuando el dolor de pecho se reproduce al presionar con el dedo y cambia con la postura y la respiración, lo más frecuente con diferencia es que sea musculoesquelético, es decir, de la pared del pecho. Y una de sus causas más típicas es la costocondritis.
¿Qué es la costocondritis?
Las costillas no se unen al esternón directamente con hueso, sino a través de unos cartílagos. Cuando esa zona de unión se irrita o se inflama, aparece un dolor localizado en la parte delantera del pecho que empeora al moverte, al respirar profundo o al tocar el punto. A eso lo llamamos costocondritis, y es un problema benigno y que suele resolverse solo, aunque puede durar unas semanas y asustar bastante.
Suele aparecer tras un periodo de tos intensa, un esfuerzo o gesto repetido (cargar peso, un entrenamiento nuevo), a veces después de un catarro, y muchas veces sin una causa clara. Cuando además hay una pequeña hinchazón visible en la unión de la costilla, se llama síndrome de Tietze, pero el manejo es parecido.
Según una revisión sobre el dolor torácico atípico recogida en PubMed, ante cualquier dolor de pecho hay que descartar siempre primero las causas graves (como el infarto), y una vez hecho eso, las causas musculoesqueléticas como la costocondritis, la sobrecarga muscular o incluso una fractura de estrés en una costilla son frecuentes, se reproducen al palpar y aumentan con la respiración y la actividad (Sik et al., Curr Sports Med Rep 2009, PubMed).
La pista que tranquiliza
Hay un detalle que orienta muchísimo y que puedes comprobar tú: si al apretar con el dedo justo sobre el esternón o el borde de una costilla reproduces exactamente tu dolor, o si el dolor cambia claramente al girar el tronco o al respirar, apunta con fuerza a la pared del pecho y no al corazón. El dolor de origen cardíaco no suele reproducirse apretando con el dedo ni cambia porque muevas el tronco.
Ojo, esto es una orientación, no un diagnóstico. Ante la duda, y sobre todo si tienes factores de riesgo cardiovascular, que te valore un médico. Más vale una consulta de más.
Cuándo es una urgencia (repásalo)
Aunque la costocondritis es benigna, no todo dolor de pecho lo es. Acude a urgencias o llama al 112 si el dolor:
- Es opresivo y se irradia al brazo izquierdo, el cuello o la mandíbula.
- Va con sudor frío, falta de aire, náuseas, mareo o sensación de desmayo.
- Se acompaña de palpitaciones o de un pulso muy irregular.
- Aparece con fiebre alta, tos con sangre o un ahogo importante.
- Surge de forma brusca e intensa tras un golpe fuerte en el pecho.
Estas señales no significan que tengas algo grave, pero obligan a descartarlo de inmediato. Con el corazón y el pulmón no se juega.
Qué hacemos en RP Clinic (Móstoles)
Partimos de una premisa: en RP Clinic tratamos la costocondritis una vez que un médico ha descartado las causas cardíacas y pulmonares. A partir de ahí, hacemos una valoración de la pared del pecho, las articulaciones de las costillas, la columna dorsal y tu forma de respirar, para confirmar de dónde sale el dolor. El tratamiento suele ser suave: terapia manual para devolver movilidad a las articulaciones costales y dorsales, trabajo de la musculatura que rodea la zona, pautas de respiración y ejercicio progresivo para que el pecho recupere movilidad sin miedo.
En consulta veo que gran parte del alivio llega cuando la persona entiende qué le pasa y deja de tener miedo a respirar hondo, porque ese miedo hace que respiremos corto y agarrotemos aún más la zona. La costocondritis, con paciencia y sin forzar, tiene muy buen pronóstico.
Como el dolor de la pared torácica puede notarse tanto por delante como por detrás, te interesa también nuestro artículo sobre el dolor entre los omóplatos al respirar. Y si notas la musculatura de la zona muy cargada, aquí explicamos qué es una contractura muscular.
Qué puedes empezar a hacer tú hoy
Una vez descartado lo urgente, hay cosas que ayudan. El calor local sobre la zona relaja y alivia. Evita de momento los gestos que disparan el dolor (cargar peso por delante, ejercicios de pecho intensos, toser forzando) sin quedarte totalmente quieto. Dedica un par de minutos varias veces al día a respirar lento y llevando el aire a las costillas, porque respirar corto por miedo mantiene la zona rígida. Un analgésico puntual puede ayudar en los días peores, pero no es la solución de fondo.
Y sobre todo, paciencia: la costocondritis es molesta pero se va. Lo que no ayuda es quedarse sin moverse por miedo, porque la rigidez alarga el proceso.
Preguntas frecuentes
¿La costocondritis es peligrosa?
No, es un problema benigno de los cartílagos que unen las costillas al esternón, y suele resolverse solo. Lo importante es que un médico descarte antes las causas cardíacas o pulmonares del dolor de pecho.
¿Cómo sé si el dolor de pecho es del corazón o muscular?
Si el dolor se reproduce al apretar con el dedo y cambia con la postura o la respiración, apunta a la pared del pecho. Si es opresivo, se irradia al brazo o la mandíbula y va con sudor frío o ahogo, puede ser cardíaco y hay que llamar al 112.
¿Cuánto dura la costocondritis?
Depende, pero muchas veces mejora en unas semanas. Con tratamiento suave, control de la respiración y evitando los gestos que la disparan, el proceso suele acortarse.
¿Puedo hacer deporte con costocondritis?
Conviene bajar de momento los ejercicios que provocan el dolor (sobre todo trabajo de pecho y cargas por delante) sin parar del todo, e ir volviendo de forma progresiva a medida que mejora.
Estoy en Móstoles, ¿dónde me valoran?
En RP Clinic, nuestro centro de fisioterapia en Móstoles, valoramos la pared del pecho y la columna dorsal una vez descartado lo cardíaco. Estamos en C/ Río Genil 17, Local 3, Móstoles (entrada por Paseo de Arroyomolinos).
En la página de dolor de espalda tienes todas las causas repasadas por altura de la columna, desde las cervicales hasta el sacro.
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Artículo firmado por José Manuel Rubio Pablos, fisioterapeuta colegiado nº 11.506 y director de RP Clinic (Centro de Fisioterapia Avanzada en Móstoles). Última actualización: 12 de agosto de 2026.
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica. El dolor en el pecho puede tener causas graves: ante un dolor opresivo, con sudor frío, falta de aire o irradiación al brazo o la mandíbula, llama al 112. La fisioterapia solo trata el dolor de la pared torácica una vez descartadas las causas cardíacas y pulmonares por un médico.

