Guía clínica · Espalda y columna

Dolor de espalda: guía clínica de fisioterapia en Móstoles

Qué tipos de dolor de espalda existen, qué señales son normales, cuáles no, qué puedes hacer en casa y cuándo conviene una valoración con el fisioterapeuta.

Firmado por el equipo clínico de RP Clinic Móstoles · Última actualización: mayo de 2026

El dolor de espalda es uno de los motivos de consulta más frecuentes en nuestro centro de fisioterapia en Móstoles. Cuatro de cada cinco adultos lo padecemos alguna vez en la vida. La buena noticia: la mayoría de episodios son benignos, autolimitados y mejoran con un enfoque clínico claro. La mala: cuando no se entiende qué está pasando, se cronifica.

En esta guía recopilamos lo que el equipo de RP Clinic explica todos los días en consulta a pacientes que acuden con dolor lumbar, dorsal o cervical. No sustituye una valoración presencial, pero sí te ayudará a entender qué te puede estar pasando y qué pasos tienen sentido.

Tipos de dolor de espalda según la zona

La columna vertebral tiene tres segmentos principales y cada uno duele de forma distinta. Antes de hablar de tratamiento, conviene saber qué zona es la que está fallando.

Dolor cervical (cuello)

Aparece en la base del cráneo o entre los omóplatos, a veces con dolor de cabeza referido, mareo o sensación de rigidez al girar la cabeza. Suele asociarse a posturas mantenidas frente a pantallas, estrés y mala calidad del sueño. Hablamos en profundidad de ello en nuestra guía sobre dolor cervical.

Dolor dorsal (zona media de la espalda)

Es la zona menos frecuente como motivo de consulta pero la que más se confunde. Aparece entre los omóplatos y suele relacionarse con la respiración (cuesta coger aire), con sobreuso muscular en gente que pasa horas sentada o con problemas costovertebrales. En personas mayores, puede asociarse a osteoporosis y conviene descartarla.

Dolor lumbar (zona baja, riñones)

El más frecuente con diferencia. Puede ser lumbalgia aguda (un episodio que dura menos de seis semanas) o lumbalgia crónica (dolor persistente más de tres meses). El primero suele resolverse solo con movimiento controlado. El segundo necesita un enfoque clínico más estructurado.

Causas más frecuentes que vemos en consulta

Después de más de 4.000 pacientes desde 2018, en RP Clinic identificamos varios patrones que se repiten:

  • Sobrecarga muscular por posturas mantenidas: trabajo de oficina, conducción larga, lactancia. Es lo más frecuente y suele responder bien a terapia manual + ejercicio terapéutico.
  • Hernias y protrusiones discales: no toda hernia duele, y no todo dolor lumbar es por hernia. La resonancia es la prueba de imagen que las confirma. La ecografía musculoesquelética no entra al disco, pero sí ayuda a valorar la musculatura paravertebral y los nervios periféricos si hay sospecha de afectación añadida; una buena valoración clínica sigue siendo la base.
  • Disfunción de la articulación sacroilíaca: dolor lateralizado en la zona del glúteo alto, frecuente en embarazadas y deportistas.
  • Dolor neuropático o ciática verdadera: dolor que baja por la pierna por debajo de la rodilla, a veces con hormigueo o pérdida de fuerza. Aquí la neuromodulación percutánea ecoguiada tiene buenos resultados.
  • Tendinopatías paravertebrales y de la cadena posterior: especialmente en corredores y gente que ha aumentado de golpe el volumen de entrenamiento.

Qué puedes hacer en casa antes de venir

Si llevas menos de 72 horas con dolor de espalda agudo y no tienes señales de alarma (las explicamos más abajo), lo que mejor funciona es exactamente lo contrario de lo que suele hacerse:

  1. Sigue moviéndote. El reposo prolongado empeora la lumbalgia aguda. Caminar 20-30 minutos al día ayuda más que quedarse en la cama.
  2. Calor seco los primeros días si el dolor es muscular. Frío solo si hay traumatismo claro o inflamación visible.
  3. Evita los movimientos que te disparan el dolor, pero no dejes de moverte por completo. Hay diferencia.
  4. Cuida el sueño: dormir mal mantiene la inflamación. Un colchón medio firme, almohada baja si duermes boca arriba, almohada más alta si duermes de lado.
  5. Hidratación y comida antiinflamatoria: cuidar el patrón alimentario reduce la sensibilización al dolor.

Lo que NO recomendamos: ni reposo absoluto, ni estiramientos forzados antes de saber qué te pasa, ni automedicarte más de 3-5 días sin valoración. Tampoco asustarte con resonancias antiguas: una imagen «con hallazgos» no significa, por sí sola, que ahí esté tu dolor.

Señales de alarma: cuándo ir a Urgencias (no al fisio)

Hay situaciones poco frecuentes en las que el dolor de espalda es un síntoma de algo más serio. Si presentas cualquiera de estas señales, acude a Urgencias:

  • Pérdida de control de esfínteres (orina o heces) que aparece de golpe.
  • Pérdida brusca de fuerza en una o las dos piernas.
  • Adormecimiento en la zona de la silla de montar (entrepierna).
  • Fiebre alta acompañando al dolor de espalda.
  • Dolor que aparece tras un golpe o caída de cierta intensidad.
  • Dolor que despierta por la noche, no mejora en ninguna postura y empeora progresivamente en semanas.

Cómo abordamos el dolor de espalda en RP Clinic

Nuestro enfoque clínico tiene cuatro pasos:

1. Valoración con ecografía musculoesquelética

Antes de tratar, miramos. La ecografía a tiempo real nos permite identificar qué estructura está dañada (músculo, tendón, fascia, nervio) sin necesidad de pruebas más caras. En lumbalgias atípicas también revisamos la movilidad articular segmentaria y la cadena neuromuscular.

2. Plan terapéutico individualizado

Según el hallazgo, combinamos terapia manual, EPI ecoguiada en tendinopatías, neuromodulación percutánea en dolor neuropático, y siempre ejercicio terapéutico progresivo. No hay un protocolo único: dos personas con «dolor lumbar» pueden necesitar tratamientos distintos.

3. Ejercicio terapéutico como columna del tratamiento

La evidencia es contundente: el ejercicio dirigido es lo que más reduce recidivas. En consulta enseñamos los movimientos, en casa se consolidan.

4. Reevaluación y alta progresiva

Cada 4-5 sesiones revisamos objetivos. El alta no es «dejar de venir», es darte un plan de mantenimiento que puedas hacer solo.

Cuántas sesiones puede necesitar un dolor de espalda

Depende del tiempo de evolución y del tipo de lesión, pero damos rangos orientativos basados en lo que vemos:

  • Lumbalgia aguda mecánica (menos de 6 semanas de evolución): entre 2 y 5 sesiones suelen ser suficientes.
  • Lumbalgia subaguda (6-12 semanas): entre 4 y 8 sesiones.
  • Lumbalgia crónica (más de 3 meses): entre 6 y 12 sesiones combinadas con ejercicio supervisado.
  • Ciática verdadera con neuromodulación: entre 4 y 8 sesiones, espaciadas.

En la primera valoración te damos un número orientativo con un plan escrito por sesión.

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Este artículo tiene fines informativos y no sustituye una valoración presencial. Si tienes dolor que te limita, acude a un fisioterapeuta colegiado. Última actualización: mayo de 2026 · Firmado por el equipo clínico de RP Clinic — C/ Río Genil 17, Móstoles (entrada por P.º Arroyomolinos) · 910 64 01 74.