Lumbalgia aguda: qué hacer las primeras 72 horas

Te agachas a recoger algo, sientes un tirón seco en la zona baja de la espalda y se te corta la respiración. Quedas medio doblado y el resto del día te mueves como si tuvieras una camisa de fuerza. Ese es el cuadro típico de la lumbalgia aguda, y las primeras 72 horas marcan la diferencia entre un episodio que se resuelve en una semana o uno que se cronifica.

Lo que hagas (o lo que no hagas) en esos tres primeros días pesa mucho. Te lo cuento sin rodeos: qué tiene sentido, qué no, y cuándo dejar de esperar y pedir cita.

Qué es una lumbalgia aguda

Es un dolor en la zona lumbar (la parte baja de la espalda) que aparece de forma brusca y dura menos de seis semanas. Casi siempre se acompaña de limitación importante del movimiento: no puedes inclinarte hacia delante, te cuesta levantarte de una silla, dormir en según qué posturas resulta imposible.

La buena noticia: en torno al 90% de las lumbalgias agudas son mecánicas y benignas. No hay nada estructuralmente grave detrás. La mala: si se manejan mal, una parte importante recae en los meses siguientes. De ahí la importancia de las primeras 72 horas.

El tejido implicado suele ser muscular (contractura del cuadrado lumbar, multífidos, paravertebrales) en combinación con un componente articular de las facetas lumbares o de la articulación sacroilíaca. La hernia discal aguda existe, pero es menos frecuente de lo que la gente cree.

Las primeras 24 horas: el día del tirón

El dolor es máximo. Estás en modo defensa: el cuerpo bloquea la musculatura para proteger lo que sea que se haya irritado. Lo que tiene sentido:

No te metas en cama todo el día. Es la mayor pieza de mitología sobre lumbalgia que sigue circulando. El reposo absoluto durante más de 24-48 horas empeora la recuperación. La musculatura se debilita rápido y la inflamación se queda atrapada. La recomendación actualizada de la mayoría de guías clínicas es mantener la actividad dentro del rango tolerable desde el primer momento.

Camina, aunque sea poco. Diez minutos cada dos o tres horas. Pasitos cortos por casa, sin forzar. Cuanto antes te pongas vertical, antes empieza a moverse el líquido entre las estructuras.

Cambia de postura cada 30-40 minutos. Estar sentado mucho rato comprime mucho los discos lumbares. Si tienes que estar sentado, levántate, da una vuelta corta y vuelves.

Calor local, no frío, salvo que haya golpe directo claro. Una bolsa de agua caliente o manta eléctrica sobre la zona, 20 minutos, varias veces al día. El calor relaja la musculatura contracturada que está disparando buena parte del dolor.

Antiinflamatorios o analgésicos solo si tu médico te los pauta, no por tu cuenta. La automedicación con AINEs en lumbalgia es muy común y enmascara síntomas que conviene conocer.

Las horas 24-48: empieza el movimiento controlado

El dolor sigue ahí pero ya tienes algo de margen para moverte. Es el momento de empezar a introducir movimiento específico, no actividad aleatoria.

Movilidad suave de la columna en rangos sin dolor. Inclinaciones pequeñas hacia delante, hacia los lados, rotaciones tumbado boca arriba con las rodillas dobladas. Sin forzar. Si duele, paras antes y vuelves dentro del rango tolerable.

Ejercicios de gato-camello y cobra suave. Son los más recomendados en esta fase para devolver movimiento lumbar sin estresar la zona. Tres series de diez repeticiones, sin sobrepasar el dolor.

Sigue evitando estar sentado horas seguidas. Si trabajas con ordenador, alterna sentado de pie. Levántate cada 20-30 minutos.

Empieza a planificar la consulta. Si a las 48 horas no notas mejora, no esperes a ver si pasa el fin de semana. Las lumbalgias agudas que se manejan bien desde el principio se resuelven en una a dos semanas; las que se dejan pasar, se cronifican.

Las horas 48-72: decisión clave

A las 72 horas deberías estar notando que el dolor cede al menos un poco. No tiene por qué haber desaparecido, pero la sensación general debería ser de mejora, aunque sea pequeña.

Si es así, sigues con lo de los días anteriores y vas introduciendo más movimiento progresivamente. Si el dolor sigue exactamente igual o ha ido a peor, es el momento de pedir valoración.

Lo que hacemos en consulta en una lumbalgia aguda de menos de una semana:

Valoración clínica. Identificamos qué estructura está disparando el dolor (muscular, articular, neural, mixto), si hay irradiación, si hay signos de afectación del nervio. La ecografía musculoesquelética nos sirve para ver la musculatura paravertebral y los planos profundos. Importante: la ecografía no ve los discos intervertebrales; si sospechamos componente discal y hace falta confirmarlo, te derivamos a resonancia.

Terapia manual dirigida. Liberamos la musculatura contracturada con técnicas de tejido blando y trabajamos las articulaciones implicadas con movilizaciones suaves. En la mayoría de pacientes, la primera sesión ya rebaja claramente el dolor.

Ejercicio terapéutico desde el primer día. No te dejamos solo en casa con «haz esto y ya nos vemos». Te enseñamos tres o cuatro ejercicios concretos adaptados a tu caso y te explicamos qué hacer cuando duele.

Pautas de día a día. Cómo dormir, cómo cargar cosas, cómo sentarte sin que la zona se cargue de nuevo. La lumbalgia que recae tiene mucho que ver con repetir los gestos que la dispararon.

Cuándo NO es solo una lumbalgia aguda — señales de alarma

La inmensa mayoría son benignas, pero hay un puñado de cuadros que requieren valoración médica urgente. Si te aparece alguno de estos, no esperes:

  • Dolor que baja por una pierna hasta el pie, con hormigueo o pérdida de fuerza. Sospecha de irritación radicular (típicamente ciática).
  • Pérdida de control de esfínteres (incontinencia urinaria o fecal) o adormecimiento en la zona genital/perineal. Esto es urgencia médica inmediata.
  • Fiebre, malestar general, pérdida de peso inexplicable acompañando al dolor lumbar.
  • Aparición tras un golpe importante (accidente de coche, caída desde altura).
  • Antecedente de cáncer y dolor lumbar nuevo que no responde al manejo habitual.
  • Dolor nocturno intenso que te despierta y no cede con cambios de postura.

En esos casos, valoración médica primero, no fisioterapia directa.

Lo que NO funciona (aunque te lo digan)

Hay mitología muy arraigada sobre la lumbalgia. Conviene tenerla clara:

Reposo absoluto durante días. Ya lo he dicho arriba pero merece repetirlo: alarga la recuperación, debilita la musculatura y aumenta el riesgo de recaída.

Faja lumbar puesta todo el día. Tiene su sitio en momentos muy concretos (cargas pesadas inevitables, traslados los primeros días), pero usarla de manera continuada hace que la musculatura «se duerma» y dependas de ella. Cuanto antes la sueltes, mejor.

Estirar la zona que duele agresivamente. En las primeras 72 horas el músculo está contracturado por algo, y estirarlo fuerte puede empeorar la cosa. Movilidad suave dentro de rangos tolerables, sí. Estiramientos agresivos, no.

Resonancia inmediata. La imagen en una lumbalgia aguda típica sin señales de alarma no aporta información útil — la mayoría de hallazgos son cambios degenerativos que muchas personas asintomáticas también tienen. Las guías clínicas recomiendan esperar al menos 4-6 semanas antes de pedirla, salvo que haya señales de alerta.

Quiropráctica agresiva en fase aguda. Las manipulaciones bruscas de alta velocidad en una columna muy irritada pueden empeorar el cuadro. Tiene su lugar pero no en las primeras 72 horas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo dura una lumbalgia aguda?

El 70-80% de las lumbalgias agudas mecánicas se resuelven en 2-4 semanas con manejo adecuado. Con tratamiento de fisioterapia activo desde el primer momento, la recuperación significativa suele aparecer entre la primera y la segunda semana.

¿Puedo ir al trabajo con lumbalgia aguda?

Depende del trabajo. Si es de oficina y puedes hacer pausas frecuentes para moverte, generalmente sí. Si implica carga, transporte o estar mucho de pie sin variar postura, lo más sensato es bajar el ritmo uno o dos días. La idea es no parar del todo, pero tampoco forzar lo que sabes que va a empeorar la cosa.

¿Frío o calor?

En lumbalgia aguda mecánica (la mayoría), calor. Relaja la musculatura contracturada que está manteniendo buena parte del dolor. Frío solo si hay golpe directo claro con inflamación visible.

¿Tengo que dormir boca arriba o de lado?

La postura que menos te duela. Si duermes de lado, con una almohada entre las rodillas para mantener la pelvis alineada. Si boca arriba, con un cojín bajo las rodillas para descargar la zona lumbar. Boca abajo, en general, descártalo durante el episodio agudo.

¿Por qué a mí siempre me da en el mismo lado?

Suele ser combinación de un patrón postural (lado del que cargas peso, lado del que duermes, asimetrías de movilidad) con una musculatura que ya parte cargada. Tratando la zona y revisando esos hábitos, la lateralidad se rompe. Si quieres profundizar en el tema, te interesa nuestro artículo sobre dolor lumbar al estar sentado.

¿Cuándo es el mejor momento para empezar fisioterapia?

Cuanto antes, mejor. La idea de «esperar a que se pase un poco y luego vamos» es la que más cronifica el cuadro. Una valoración en las primeras 48-72 horas evita malos hábitos posturales, reduce el tiempo total de dolor y baja la probabilidad de recaída.

Fuentes y guías clínicas consultadas

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Este artículo es informativo y no sustituye una consulta presencial. Cada caso es distinto y lo que aquí leas debe contrastarse con la valoración de un profesional sanitario antes de aplicarlo al tuyo.

Última actualización: 10 de junio de 2026
Autor: Ronald Jara Quilodrán — Fisioterapeuta colegiado nº 11.470 — RP Clinic Móstoles.

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