Vértigo al girarte en la cama: qué es el VPPB y por qué se quita con una maniobra
La respuesta corta: si el mundo te da vueltas unos segundos justo al girarte en la cama, al tumbarte o al mirar hacia arriba, y entre episodio y episodio estás bien, lo más probable es que sean unos cristales sueltos dentro del oído. Se llama VPPB y no se trata con pastillas ni con reposo: se coloca con una maniobra, y muchas veces basta con una o dos sesiones.
Es uno de los cuadros que más asusta y de los que mejor se resuelven. La gente llega a consulta convencida de que tiene algo en la cabeza, porque el vértigo de verdad —el rotatorio, el de «la habitación se mueve»— da mucho miedo. Y casi siempre resulta ser un problema mecánico, en el oído interno, con una solución mecánica.
Qué está pasando ahí dentro
Dentro del oído interno hay unas estructuras diminutas que detectan la posición de la cabeza. Una de ellas, el utrículo, tiene encima unos cristales de carbonato cálcico —las otoconias— pegados a una membrana. Están donde tienen que estar y hacen su trabajo sin que te enteres.
El problema aparece cuando algunos de esos cristales se sueltan y se meten donde no deben: en los canales semicirculares, que son los que detectan el giro. A partir de ahí, cada vez que mueves la cabeza, esos cristales se desplazan por el líquido del canal y mandan al cerebro una señal de rotación que no se corresponde con nada. Tus ojos dicen una cosa y tu oído dice otra. El resultado de ese desacuerdo es el vértigo.
De ahí viene el nombre completo: vértigo posicional paroxístico benigno. Posicional porque lo dispara la posición. Paroxístico porque llega de golpe. Y benigno porque, con todo lo desagradable que es, no indica ninguna enfermedad grave.
La firma del cuadro: cómo saber si es esto
El VPPB tiene un patrón tan reconocible que buena parte del diagnóstico está en cómo lo cuenta el paciente. Estas cuatro cosas suelen ir juntas:
- Dura poco. Segundos, rara vez más de un minuto. Si tu vértigo dura horas o días seguidos, no es este cuadro.
- Lo dispara un movimiento concreto de la cabeza. Girarte en la cama es el clásico. También tumbarte, levantarte de golpe, mirar hacia arriba para coger algo de un estante, o agacharte a atarte los cordones.
- Es rotatorio. Las cosas giran. No es un mareo difuso ni una sensación de ir flotando.
- Entre episodio y episodio estás bien. Puede quedarte una sensación rara de inseguridad, sobre todo si llevas días esquivando movimientos, pero el vértigo como tal va y viene.
Hay un detalle que a mí me orienta mucho y que casi nadie menciona hasta que se lo preguntas: muchos pacientes han dejado de dormir de un lado concreto. Sin pensarlo demasiado, han aprendido que girarse hacia la derecha —o hacia la izquierda— les provoca el episodio, y llevan semanas durmiendo en una postura incómoda para esquivarlo. Ese dato suele señalar directamente qué oído está afectado.
No confundirlo con el mareo de origen cervical
Esta es la distinción que más consultas resuelve, y merece la pena pararse en ella porque los dos cuadros se tratan de forma completamente distinta.
| VPPB | Mareo cervical | |
|---|---|---|
| Qué notas | Giro claro, rotatorio | Inestabilidad, ir «flotando», inseguridad al andar |
| Cuánto dura | Segundos | Minutos, horas, a veces todo el día |
| Qué lo dispara | Posición de la cabeza en el espacio | Mover o mantener el cuello, tensión cervical |
| Qué lo acompaña | Nada en el cuello | Casi siempre dolor de cuello o de cabeza |
Si al leer la columna de la derecha has pensado «esto es lo mío», entonces lo que te interesa es el artículo sobre mareos e inestabilidad de origen cervical, que es otro camino distinto.
Cómo se confirma en consulta
Aquí está lo bonito de este cuadro: se ve. No hace falta una prueba de imagen ni un análisis.
La exploración consiste en llevar tu cabeza a la posición que provoca el episodio, de forma controlada, y mirarte los ojos. Cuando los cristales se mueven dentro del canal, los ojos hacen un movimiento involuntario característico —el nistagmo— que tiene una dirección concreta según el canal afectado. Esa dirección es la que dice qué oído y qué canal hay que tratar.
La prueba principal se llama Dix-Hallpike y explora el canal posterior, que es con diferencia el más frecuente. Hay variantes para el canal horizontal, que se comporta distinto y necesita otra maniobra.
Te aviso de una cosa, porque conviene saberlo antes: durante la exploración vas a marearte. Es inevitable y es justamente lo que buscamos. Dura unos segundos y se pasa. La alternativa sería tratar a ciegas, y en este cuadro tratar el canal equivocado no funciona.
El tratamiento: colocar los cristales donde deben estar
Una vez sabes qué canal está afectado, el tratamiento es una secuencia de movimientos de la cabeza que aprovecha la gravedad para sacar los cristales del canal y devolverlos al utrículo, que es donde no molestan.
La más conocida es la maniobra de Epley, para el canal posterior. Para el canal horizontal se usan otras, como la de barbacoa. Y cuando el paciente no tolera bien la Epley, existe la Semont como alternativa.
Las guías clínicas internacionales sitúan estas maniobras de reposicionamiento como el tratamiento de elección, por delante de la medicación. Y la respuesta suele ser rápida: en muchos casos con una o dos sesiones es suficiente, y no es raro que el paciente note el cambio el mismo día.
Es de las pocas cosas en fisioterapia donde el efecto es tan inmediato que resulta casi llamativo. Alguien que llevaba tres semanas durmiendo sentado se levanta de la camilla y se gira sin que pase nada.
Por qué las pastillas para el mareo no lo arreglan
Los sedantes vestibulares que se recetan habitualmente para el mareo bajan la sensación desagradable, pero no mueven los cristales de sitio. El problema mecánico sigue exactamente igual.
Y tienen un efecto secundario que juega en contra: al apagar la señal del oído, frenan también la compensación natural del cerebro. Tomados de forma prolongada pueden alargar el cuadro en lugar de acortarlo. Tienen su sitio en los primeros días de un episodio muy intenso, para que la persona pueda comer y dormir, pero no son el tratamiento.
El reposo tampoco. Quedarse quieto evita el episodio, no lo resuelve.
Cuándo NO es un VPPB y hay que ir al médico
Esto es importante y va en serio. Hay vértigos que no son mecánicos y que necesitan valoración médica, algunos con urgencia. No apliques maniobras ni esperes si aparece alguna de estas cosas:
- Vértigo acompañado de visión doble, dificultad para hablar, pérdida de fuerza o torpeza en un brazo o una pierna, o desviación de la cara. Esto es una urgencia.
- Pérdida de audición repentina o zumbido intenso que aparece con el vértigo.
- Dolor de cabeza muy intenso y de aparición brusca, distinto a lo que sueles tener.
- Vértigo que dura horas o días sin parar, en lugar de ir por episodios cortos.
- Vértigo tras un golpe en la cabeza.
- Fiebre asociada.
Y un matiz que no es una bandera roja pero conviene descartar: si lo que te pasa es que te mareas al ponerte de pie, y se te va la vista o lo ves todo negro un instante, eso no suele ser el oído. Suele ser una bajada de tensión, y ese camino es otro.
¿Puede volver?
Sí, y conviene decirlo desde el principio para que no sea una decepción. El VPPB recidiva con cierta frecuencia: a algunas personas les vuelve al cabo de meses o años. No significa que la maniobra fallara ni que se haya hecho nada mal; significa que esos cristales tienden a soltarse de nuevo en esa persona.
La buena noticia es que se vuelve a tratar igual, y que quien ya lo ha pasado suele reconocerlo enseguida y venir a los dos días en lugar de a las tres semanas.
Qué hacemos en RP Clinic
La valoración empieza por descartar lo que no toca: las banderas rojas de arriba y el origen cervical. Después exploramos los canales para identificar cuál está implicado y en qué oído, y aplicamos la maniobra que corresponde.
Muchos de estos pacientes llegan además con el cuello cargado, y no siempre porque el cuello sea la causa: cuando llevas semanas moviendo la cabeza con miedo, la musculatura cervical acaba pagándolo. Eso también se trabaja, pero después, y sin confundirlo con el problema principal.
Si el cuadro no encaja o no responde como debería, lo derivamos. Un vértigo que no se comporta como un VPPB necesita otro ojo, normalmente el del otorrino.
Puedes leer más sobre cómo trabajamos la región cervical en el artículo de tratamiento de la cervicalgia y en el de cuándo preocuparse por un dolor de cuello.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas sesiones hacen falta para quitar un VPPB?
En la mayoría de los casos, una o dos. Se revisa en la siguiente visita para confirmar que la maniobra ha funcionado. Si tras tres o cuatro intentos no hay cambio, hay que replantear el diagnóstico en lugar de repetir lo mismo.
¿Puedo hacerme la maniobra de Epley en casa con un vídeo?
El problema no es la maniobra, es saber cuál te toca. Hay varios canales y dos oídos, y la maniobra equivocada puede pasar los cristales a otro canal y empeorar el cuadro. Lo sensato es que alguien explore primero qué canal está afectado; después, en casos concretos, sí se pueden enseñar ejercicios para casa.
¿El VPPB lo trata un fisioterapeuta o un otorrino?
Los dos, según el caso. Las maniobras de reposicionamiento están dentro del ámbito de la fisioterapia vestibular. Si hay síntomas auditivos, sospecha de otra patología del oído o el cuadro no responde, corresponde al otorrino.
¿Por qué me mareo más por la mañana al levantarme de la cama?
Porque durante la noche los cristales se van depositando en el punto más bajo del canal, y el primer cambio de posición del día los pone en movimiento todos a la vez. Es uno de los patrones más típicos del cuadro.
¿Se puede prevenir que vuelva?
No hay una forma demostrada de evitar que los cristales se vuelvan a soltar. Lo que sí ayuda es reconocerlo pronto la próxima vez y no pasarse tres semanas evitando movimientos, porque ese miedo al movimiento deja su propia secuela en el cuello y en el equilibrio.
Ronald Jara Quilodrán · Fisioterapeuta, col. nº 11.470 · RP Clinic, Centro de Fisioterapia Avanzada (Móstoles).
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración presencial. Si tu vértigo se acompaña de alguno de los signos de alarma descritos, consulta con tu médico.
En la página de dolor cervical y de cuello tienes el mapa completo: qué puede estar pasando según dónde y cuándo te duele, y cómo lo abordamos en RP Clinic.