Dolor en la parte interna de la rodilla: qué puede estar pasando y cómo tratarlo
En corto: el dolor en la parte interna de la rodilla suele venir de cuatro sitios: el menisco interno, la pata de ganso (donde se insertan varios músculos), el ligamento lateral interno o el desgaste del cartílago.
Cada uno duele de una manera distinta y se trata de forma distinta. Aquí te ayudamos a identificar cuál es el tuyo.
El dolor en la parte interna de la rodilla es una de las molestias más habituales que vemos en consulta, tanto en personas que hacen deporte como en quienes simplemente caminan mucho o pasan muchas horas de pie.
Muchas veces el paciente llega preocupado pensando que tiene una lesión de menisco, pero la realidad es que esa zona de la rodilla está formada por varias estructuras distintas. Dependiendo de cuál esté afectada, el tratamiento puede cambiar bastante. Si sospechas del menisco, te contamos más en nuestra guía sobre la rotura de menisco.
Por eso lo más importante no es solo tratar el dolor, sino entender de dónde viene realmente.
¿Qué estructuras hay en la parte interna de la rodilla?
En la cara interna de la rodilla encontramos varias estructuras que trabajan juntas para estabilizar la articulación y permitir que la rodilla se mueva correctamente:
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Menisco interno
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Ligamento colateral medial
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Tendones de la llamada pata de ganso
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Cartílago articular
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Cápsula articular
Cuando alguna de ellas se sobrecarga o se lesiona, puede aparecer dolor localizado en esa zona.
Las causas más frecuentes del dolor en la parte interna de la rodilla
Lesión del menisco interno
El menisco actúa como un pequeño amortiguador entre el fémur y la tibia. Su función es repartir las cargas y proteger el cartílago.
Cuando se produce una lesión meniscal, es frecuente notar:
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dolor en la cara interna de la rodilla
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sensación de bloqueo o enganche al moverla
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inflamación
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dificultad para estirar o doblar completamente la rodilla
En deportistas suele ocurrir tras un giro brusco. En personas de más edad, en cambio, muchas veces aparece de forma progresiva por desgaste.
Esguince del ligamento lateral interno (o colateral medial)
El ligamento lateral interno, que en los informes verás como ligamento colateral medial o LCM, es el que impide que la rodilla se vaya hacia dentro. Cuando recibe un golpe por fuera o la rodilla se dobla hacia dentro en un giro, se produce el clásico esguince del ligamento lateral interno: la lesión de rodilla más frecuente en fútbol, baloncesto y esquí.
Se reconoce bastante bien:
- Dolor muy localizado en la cara interna, justo en la línea de la articulación. Puedes señalarlo con un dedo.
- Duele al forzar la rodilla hacia dentro y al apoyar el peso.
- A veces hinchazón y sensación de que la rodilla «se va».
- Muchas personas recuerdan el momento exacto: un choque, un giro o una caída con el pie fijo.
Cuánto tarda en recuperarse. Depende del grado. Los esguinces leves suelen permitir volver en unas dos o tres semanas; los moderados se van a las seis u ocho; y los graves, o los que se acompañan de otras lesiones dentro de la rodilla, necesitan bastante más y valoración específica. La buena noticia es que este ligamento tiene buena capacidad de curación y la mayoría de casos se resuelven sin cirugía.
Qué hace falta para recuperarlo bien. Los primeros días, proteger sin inmovilizar del todo y controlar la carga. Después, lo que de verdad marca la diferencia: recuperar la fuerza y el control de la rodilla con ejercicio progresivo, trabajando cuádriceps, isquiotibiales y glúteo, y reeducando el gesto de apoyo y giro. Volver al deporte sin haber recuperado fuerza y estabilidad es la vía rápida a que se repita.
Tendinopatía de la pata de ganso
La pata de ganso es la inserción conjunta de tres tendones en la parte interna de la tibia, justo por debajo de la rodilla.
Cuando estos tendones se sobrecargan puede aparecer dolor en esa zona, especialmente en:
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corredores
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ciclistas
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personas que han aumentado de golpe la actividad física
Suele doler al subir escaleras, al levantarse de una silla o después de correr.
Artrosis del compartimento interno de la rodilla
En personas de más edad o con antecedentes de sobrecarga prolongada, el dolor puede deberse a desgaste del cartílago en la parte interna de la rodilla.
Este tipo de dolor suele aparecer de forma más progresiva y se acompaña de:
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rigidez
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molestias al caminar durante tiempo prolongado
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sensación de carga en la rodilla
Por qué es importante valorar bien el origen del dolor
Aunque el dolor se localice en el mismo punto, la causa puede ser completamente distinta.
En consulta no nos limitamos a mirar la rodilla. También analizamos otros factores que influyen mucho en este tipo de lesiones, como:
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la biomecánica de la marcha
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la fuerza de la musculatura de cadera
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el control neuromuscular
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la estabilidad de la rodilla
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la movilidad de la articulación
Muchas veces el problema no está solo en la rodilla, sino en cómo está trabajando toda la cadena del miembro inferior.
Tratamiento fisioterapéutico
El tratamiento siempre depende del diagnóstico, pero en la mayoría de casos se basa en tres pilares principales.
Terapia manual
Permite mejorar la movilidad articular y disminuir el dolor en fases iniciales.
Ejercicio terapéutico
Es la parte más importante del tratamiento.
Se trabaja para:
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fortalecer la musculatura que estabiliza la rodilla
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mejorar el control del movimiento
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reducir la sobrecarga sobre las estructuras lesionadas
Tecnología de apoyo
En determinados casos utilizamos herramientas como diatermia o técnicas ecoguiadas, que pueden ayudar a controlar el dolor y favorecer la recuperación del tejido.
¿Cuándo deberías consultar con un fisioterapeuta?
Es recomendable acudir a una valoración cuando:
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el dolor dura más de una semana
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la rodilla se inflama con frecuencia
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el dolor aparece al hacer deporte
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existe sensación de inestabilidad
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el dolor limita la actividad diaria
Un diagnóstico precoz suele facilitar mucho la recuperación.
Conclusión
El dolor en la parte interna de la rodilla puede tener diferentes causas, desde una lesión del menisco hasta una sobrecarga tendinosa o un problema ligamentario.
Por eso es fundamental realizar una valoración completa que permita identificar el origen real del problema y plantear el tratamiento más adecuado.
En RP Clinic · Centro de Fisioterapia Avanzada en Móstoles, realizamos una evaluación específica para cada paciente con el objetivo de recuperar la función de la rodilla y volver a la actividad con seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Qué hay en la parte interna de la rodilla que pueda doler?
Cuatro estructuras principales: el menisco interno, el ligamento lateral interno, los tendones de la pata de ganso y el cartílago del compartimento interno. Duelen en sitios distintos y con gestos distintos, por eso se puede distinguir en consulta.
¿Cómo sé si es el menisco o el ligamento lateral interno?
El menisco suele doler en la línea de la articulación, con el giro y al ponerse en cuclillas, y a veces da sensación de bloqueo o de chasquido. El ligamento duele algo más arriba, en la cara interna, y aparece tras un golpe de fuera hacia dentro o un giro con el pie clavado.
¿Qué es la pata de ganso y por qué duele?
Es el punto donde se insertan tres tendones, unos centímetros por debajo de la articulación. Se irrita por sobrecarga, sobre todo al empezar a correr, al subir cuestas o al aumentar de golpe el entrenamiento. Es la causa que más se confunde con un menisco.
¿Necesito una resonancia?
No siempre. La mayoría de los casos se orientan bien con la exploración y la ecografía. La resonancia hace falta cuando se sospecha una lesión de menisco o de ligamento que pueda cambiar la decisión de tratamiento, y la pide el médico.
¿Cuánto tarda en quitarse el dolor en la parte interna de la rodilla?
Depende de la estructura. Una tendinopatía de la pata de ganso suele mejorar de forma clara en cuatro a ocho semanas si se trabaja la fuerza. Un menisco o un ligamento pueden ir más largos. Lo que no cambia es que el reposo total rara vez lo resuelve.
¿Puedo seguir andando o corriendo?
Andar casi siempre sí. Correr depende de cómo responda la rodilla al día siguiente: si amaneces igual o mejor, se puede mantener una carga reducida; si amaneces peor, hay que bajarla. Esa es la señal, no el dolor durante la carrera.
¿Cuándo tengo que preocuparme?
Si la rodilla se bloquea y no puedes estirarla del todo, si se hincha mucho en las primeras horas tras un golpe o un giro, si te falla al apoyar o si el dolor no te deja dormir. En esos casos conviene una valoración sin esperar.
Y hay una causa que se pasa por alto porque no se ve bien en las pruebas: si notas un resalte al doblar y te duele sobre todo al levantarte tras un rato sentado, mira la plica sinovial.
Para tratar bien ese dolor de rodilla por dentro conviene que lo valore un fisioterapeuta en Móstoles y ajuste el plan a tu caso.
no sustituye una valoración presencial. Ante un dolor o lesión, consulta con un fisioterapeuta colegiado. Artículo de José Manuel Rubio Pablos, fisioterapeuta colegiado nº 11506.Más artículos sobre la rodilla
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Autor: José Manuel Rubio Pablos, Fisioterapeuta colegiado nº 11.506, RP Clinic Móstoles.
Última revisión: 10 de junio de 2026.
De las cuatro, la que más se confunde con el menisco es la pata de ganso, porque duele cerca pero no en el mismo sitio. La distinguimos en dolor en la pata de ganso.
Estamos en C/ Río Genil 17, Local 3, Móstoles (entrada por Paseo de Arroyomolinos).
Artículo firmado por Ronald Jara, fisioterapeuta colegiado nº 11.470 en RP Clinic (Móstoles), especializado en tendinopatías y readaptación deportiva. Última actualización: 1 de agosto de 2026.

