Se me duermen las piernas al andar y tengo que pararme: qué es la estenosis de canal lumbar
La respuesta corta: si caminas un rato y las piernas se te cargan, se duermen o pesan hasta que tienes que pararte, y al sentarte o al inclinarte hacia delante se te pasa en un par de minutos, ese patrón es la firma de la estenosis de canal lumbar. No se cura, pero se puede recuperar mucha distancia de marcha, y la mayoría no necesita operarse.
Hay una escena que se repite en consulta. Alguien cuenta que antes se daba su paseo entero y ahora tiene que sentarse en cada banco. Que en el supermercado aguanta bien, pero por la calle no. Que en bicicleta no le pasa nada. Y que lo peor no es el dolor de espalda: es que las piernas se apagan.
Casi siempre es esto.
Qué es exactamente
Por dentro de la columna hay un túnel por el que bajan los nervios hacia las piernas. Con los años ese túnel se va estrechando: las articulaciones de la columna se engrosan, los ligamentos de dentro se hacen más gruesos y los discos pierden altura y abomban. Nada de eso es una enfermedad rara. Es desgaste, y le pasa a mucha gente a partir de los sesenta.
El problema aparece cuando el espacio se queda tan justo que, al caminar erguido, los nervios no tienen sitio suficiente y empiezan a protestar. De ahí que los síntomas vayan y vengan según la postura, en lugar de estar ahí todo el rato.
La firma: cómo reconocerla
- Aparece caminando, no en reposo. Al principio a los quinientos metros, luego a los doscientos, luego en cualquier recado.
- Las piernas pesan, se duermen o se cargan, normalmente las dos, aunque una suele llevarse la peor parte.
- Se pasa al sentarse. Y rápido: en uno o dos minutos ya puedes seguir.
- Mejora al inclinarte hacia delante. Este es el detalle que más orienta.
Ese último punto tiene una explicación bonita: cuando te inclinas hacia delante, el túnel se abre unos milímetros. No es sugestión, es mecánica. Por eso mucha gente lo descubre sin que nadie se lo diga.
La prueba del carrito del supermercado
Es el dato que más veces confirma la sospecha antes de tocar a nadie: aguantas mucho más empujando un carro que caminando por la calle. Puedes dar vueltas al supermercado durante media hora y no poder con cuatro manzanas del barrio.
La razón es la misma: apoyado en el carro vas ligeramente inclinado hacia delante, y en esa posición el nervio tiene sitio.
Por eso también suele tolerarse bien la bicicleta —vas doblado— y subir cuestas, mientras que bajarlas, que obliga a ir más erguido, cuesta más. Es al revés de lo que la gente espera.
No confundirla con un problema de circulación
Hay otra cosa que también obliga a parar al caminar y que no tiene nada que ver: cuando las arterias de las piernas están estrechadas y no llega sangre suficiente. Distinguirlas importa, porque el camino es completamente distinto.
| Estenosis de canal | Origen circulatorio | |
|---|---|---|
| Qué alivia | Sentarse o inclinarse hacia delante | Basta con parar de pie |
| Bicicleta | Se tolera bien | Molesta igual que andar |
| Cuestas arriba | Más llevaderas | Peor |
| Qué se nota | Pesadez, hormigueo, piernas dormidas | Calambre que aprieta en el gemelo |
Si tu caso se parece más a la columna de la derecha, eso lo valora tu médico, no nosotros.
Cómo se confirma
La historia del paciente pesa más de lo que parece: ese patrón de caminar, parar y seguir es muy característico. En consulta se explora la fuerza, la sensibilidad y los reflejos, y se mira cuánta distancia aguantas y en qué posturas.
La imagen que lo confirma es la resonancia magnética. Y hay que decir una cosa sobre eso: la ecografía no sirve aquí. Nosotros la usamos a diario, pero el ultrasonido no atraviesa el hueso de la columna y no puede ver el canal por dentro.
Y algo importante que conviene saber antes de leer un informe: hay muchas personas con estenosis en la resonancia y sin ningún síntoma. Lo que se trata es a la persona que no puede caminar, no a un hallazgo en una imagen.
¿Hay que operarse?
En la mayoría de los casos, no de entrada. Lo razonable es empezar por el tratamiento conservador, y la cirugía se plantea cuando ese camino no ha dado resultado, cuando la distancia que puedes caminar se ha vuelto inaceptable para tu vida, o si aparece pérdida de fuerza que va a más.
Eso lo decide el traumatólogo o el neurocirujano contigo. Lo que sí podemos decir es que la mayoría de las personas que vemos en consulta mejoran bastante sin pasar por quirófano.
Qué funciona de verdad
El objetivo aquí no es «curar» el estrechamiento, porque eso no se revierte. El objetivo es que vuelvas a caminar más. Y eso sí se consigue.
- Ejercicio en posiciones que abren el canal. Trabajo en flexión, bicicleta estática, ejercicios que descargan la zona. Es la base.
- Fuerza de piernas y de tronco. Mucha gente ha ido dejando de andar por miedo, y al año siguiente el problema ya no es solo el canal: es que las piernas se han debilitado. Esa parte se recupera a cualquier edad.
- Entrenar la marcha por intervalos. Caminar hasta justo antes de que aparezca el síntoma, parar, sentarse, seguir. Sumando trozos se avanza más que forzando de una vez.
- Terapia manual para la rigidez de la zona lumbar y de la cadera, que suele acompañar.
- Controlar el peso, si procede. Menos carga sobre la columna significa más distancia.
Lo que no ayuda es el reposo. Cuanto menos caminas, menos puedes caminar.
Cuándo hay que ir al médico sin esperar
- Problemas para controlar el pis, que aparezcan de nuevo y sin otra explicación.
- Pérdida de sensibilidad en la zona que apoyas al sentarte, como si estuviera dormida.
- Debilidad en las dos piernas que va a más en días, o un pie que empieza a arrastrarse.
- Dolor muy intenso que no cede con nada y no mejora tumbado.
Son poco frecuentes, pero se miran el mismo día. No es para asustar: es para que sepas dónde está la línea.
Qué hacemos en RP Clinic
Empezamos midiendo: cuántos metros caminas hoy antes de tener que parar. Ese número es el que vamos a mover, y tenerlo apuntado evita discusiones sobre si se va mejor o peor.
A partir de ahí, un programa de ejercicio adaptado a la edad y al objetivo real de cada uno —volver a dar el paseo, poder ir a la compra, aguantar de pie en misa o en el mercado—, con terapia manual para la rigidez y revisiones para ir subiendo la exigencia.
Si el cuadro no encaja o no responde, derivamos. Y si ya te han planteado cirugía, trabajamos igualmente: llegar fuerte a una operación de columna mejora la recuperación posterior.
Puedes ver el resto de causas de dolor lumbar en la guía de dolor de espalda. Y si lo tuyo baja por una sola pierna de forma continua, probablemente te interese más lo de la ciática o lo de la hernia discal lumbar.
Preguntas frecuentes
¿La estenosis de canal lumbar se cura?
El estrechamiento no se revierte, pero eso no significa que no haya nada que hacer. Con trabajo de fuerza y marcha por intervalos, la mayoría de las personas recupera bastante distancia de caminata. El objetivo no es la imagen, es lo que puedes hacer con tu día.
¿Por qué aguanto más con el carro del supermercado que andando por la calle?
Porque apoyado en el carro vas ligeramente inclinado hacia delante, y en esa posición el canal por donde pasan los nervios se abre unos milímetros. Es el dato que más orienta hacia este diagnóstico.
¿Tengo que operarme?
En la mayoría de los casos no de entrada. La cirugía se plantea cuando el tratamiento conservador no ha funcionado, cuando la distancia que puedes caminar limita demasiado tu vida, o si hay pérdida de fuerza que va a más. Lo decide el traumatólogo o el neurocirujano.
¿Puedo montar en bicicleta?
Normalmente sí, y suele tolerarse mejor que caminar, porque encima de la bici vas doblado hacia delante. Para muchas personas es la mejor forma de mantenerse activas mientras se trabaja la marcha.
¿La ecografía sirve para ver una estenosis de canal?
No. El ultrasonido no atraviesa el hueso de la columna y no puede valorar el canal por dentro. La prueba que lo confirma es la resonancia magnética.
Me han dicho que tengo estenosis en la resonancia pero camino bien. ¿Debo preocuparme?
No. Hay bastantes personas con estenosis visible en la imagen y sin ningún síntoma. Se trata a la persona que no puede caminar, no a un hallazgo en un informe.
¿Cuánto tarda en notarse la mejoría?
Con un programa bien llevado, lo habitual es empezar a ganar distancia entre las seis y las doce semanas. No es lineal: hay semanas mejores y peores, y por eso conviene medir los metros en lugar de fiarse de la sensación.
José Manuel Rubio Pablos · Fisioterapeuta, col. nº 11.506 · Director de RP Clinic, Centro de Fisioterapia Avanzada (Móstoles).
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración presencial. Si aparece alguno de los signos de alarma descritos, consulta con tu médico el mismo día.